El Congreso de la República destituyó al presidente José Jerí mediante una censura aprobada con 75 votos a favor, decisión que abre un nuevo proceso de sucesión presidencial en pleno calendario electoral y ahonda la inestabilidad política que atraviesa el país desde hace casi una década.
Cómo y cuándo se elegirá al nuevo presidente
Tras la votación que removió a Jerí del cargo, el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, informó que se ha abierto un plazo de 24 horas para la inscripción de listas a la Mesa Directiva, instancia de la que saldrá el próximo jefe de Estado interino. La sesión plenaria para la elección de la nueva Mesa Directiva ha sido programada para este miércoles 18 de febrero a las 18:00 horas, y el ganador será definido por mayoría simple entre las fórmulas que logren ser admitidas por la Mesa.
De acuerdo con el procedimiento parlamentario, las listas deben incluir candidatos a la presidencia, vicepresidencias y otros cargos de la Mesa Directiva, y pueden estar integradas por representantes de una sola bancada o por alianzas entre grupos políticos. Una vez proclamada la nueva Mesa, el congresista que resulte elegido presidente del Legislativo asumirá de inmediato la Presidencia de la República y completará el mandato hasta la juramentación de las nuevas autoridades surgidas de las elecciones de abril.
Quién ejerce el poder mientras tanto y qué dice la Constitución
Mientras se concreta la elección de la nueva Mesa Directiva, Fernando Rospigliosi ha pasado a ejercer temporalmente la jefatura del Estado, en aplicación de la línea de sucesión prevista en la Constitución cuando no existen vicepresidentes en funciones. La normativa establece que, ante la vacancia o impedimento permanente del presidente de la República y la ausencia de vicepresidente, el presidente del Congreso asume el cargo de manera transitoria, hasta que el propio Parlamento designe a su sucesor.
El propio Rospigliosi ha señalado que considera su papel como estrictamente transitorio y concentrado en garantizar un proceso de elección ordenado y transparente dentro del Legislativo. Diversas bancadas han exigido que el nuevo mandatario interino mantenga un perfil de “administrador de la transición” y se comprometa a no interferir en la contienda electoral, limitando su gestión a asegurar la estabilidad institucional y la organización de los comicios.
Quiénes son los principales candidatos que se perfilan
Aunque hasta la tarde de este martes no se habían oficializado todas las listas, en el interior del Congreso ya se perfilan varios nombres que podrían encabezar la nueva Mesa Directiva y, en consecuencia, asumir la Presidencia de la República. Entre los bloques que lideraron la censura a Jerí se encuentran bancadas de centroderecha y derecha, así como agrupaciones que han venido articulando una mayoría parlamentaria crítica al Ejecutivo.
De acuerdo con los primeros recuentos y proyecciones de analistas políticos y portales especializados, estas bancadas buscan presentar una fórmula única o, al menos, evitar la dispersión en más de dos listas competitivas, con el fin de asegurar una mayoría holgada en la votación. En paralelo, otros grupos parlamentarios exploran una alternativa de “consenso” con un perfil más moderado, con el argumento de que el próximo presidente debe enviar señales de tranquilidad a los mercados y a la comunidad internacional.
Un nuevo episodio de la crisis política peruana
La destitución de José Jerí se produce apenas meses después de que asumiera el poder tras la salida de Dina Boluarte, lo que lo convierte en el séptimo presidente en abandonar el cargo en menos de diez años, en un contexto marcado por sucesivas vacancias, renuncias y cambios abruptos de gobierno. Esta dinámica ha erosionado la confianza ciudadana en las instituciones y ha dificultado la implementación de políticas públicas de largo plazo, especialmente en materia económica y de seguridad.
Especialistas consultados por distintos medios advierten que el desenlace de la elección en el Congreso será clave para la gobernabilidad en las semanas previas a los comicios de abril, así como para la organización de una transición que evite un mayor deterioro institucional. También subrayan que el próximo presidente interino deberá manejar un escenario complejo: un Parlamento fragmentado, una ciudadanía fatigada por la crisis y la exigencia de garantizar elecciones creíbles en medio de un fuerte clima de polarización.

