La compañía NVIDIA está posicionándose como un actor clave en la próxima generación de consolas portátiles y dispositivos gaming, impulsada por avances en tecnologías de reescalado de imagen e inteligencia artificial que prometen llevar gráficos de alto nivel a equipos compactos.
Según informes del sector, la versión más reciente de la tecnología DLSS (Deep Learning Super Sampling) 4.5 de Nvidia permite que juegos renderizados a resoluciones bajas se transformen mediante IA en imágenes nítidas a resoluciones mucho más altas sin exigir tanto a la GPU, lo que podría ser decisivo para mejorar el rendimiento gráfico y la eficiencia energética en consolas portátiles.
Gracias a estas innovaciones, fabricantes de dispositivos gaming compacto podrían aprovechar la experiencia de Nvidia para ofrecer consolas con gráficos de última generación, mayor autonomía y menor consumo energético, superando así las limitaciones tradicionales de hardware reducido. Esto situaría a Nvidia como una pieza central en el desarrollo del hardware portátil para juegos en 2026 y consolidaría su influencia en este mercado emergente.

