El gobierno interino de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez, anunció la puesta en marcha de un Plan Nacional de Ahorro Energético, con el objetivo de reducir los apagones que afectan a varias regiones del país.
La medida surge en un contexto de fallas eléctricas prolongadas, con cortes diarios de hasta ocho horas en estados del occidente venezolano. Según las autoridades, el plan busca disminuir el consumo durante el período de mayor demanda energética, asociado al incremento de temperaturas entre los meses de marzo y mayo.
El Ejecutivo ha solicitado a la población racionalizar el uso de equipos eléctricos, especialmente aires acondicionados. No obstante, la iniciativa ha generado escepticismo entre ciudadanos y analistas, quienes advierten que el problema responde a deficiencias estructurales del sistema eléctrico nacional, afectado durante años por falta de mantenimiento, inversión e irregularidades administrativas.
El deterioro del servicio eléctrico continúa impactando sectores clave como la salud, el comercio y la producción, limitando la recuperación económica del país. En paralelo, autoridades venezolanas han señalado la posibilidad de cooperación internacional, incluyendo apoyo técnico y energético desde Colombia, así como nuevas inversiones autorizadas por Estados Unidos.

