El presidente Donald Trump afirmó que Irán permitirá el paso de «20 grandes petroleros» por el estrecho de Ormuz a partir de mañana como señal de «respeto» hacia Estados Unidos, en medio de negociaciones directas e indirectas para reducir tensiones regionales.
Desde el Air Force One, Trump detalló que Teherán inicialmente autorizó ocho buques, luego diez, y ahora 20, pese al bloqueo de facto impuesto tras la ofensiva estadounidense-israelí del 28 de febrero que acabó con líderes como el ayatolá Jamenei y Alí Lariyani. El mandatario celebró un «cambio de régimen» en Irán y reveló que aceptaron la mayoría de una propuesta de 15 puntos para finalizar el conflicto, aunque EE.UU. podría añadir exigencias.
Esta concesión llega tras semanas de crisis en el Golfo Pérsico, donde el 20% del petróleo mundial transita Ormuz, y coincide con contactos vía emisarios que Trump ve como apertura de un «tercer grupo» iraní más dialogante.
Expertos interpretan el gesto como distensión táctica, pero advierten que no resuelve desacuerdos nucleares ni sanciones, manteniendo la incertidumbre en mercados energéticos.

