Un operativo militar en el centro-sur del Perú se encuentra bajo investigación fiscal tras la muerte de cinco civiles y dos heridos, en un hecho que ha generado preocupación por el uso de la fuerza en zonas de emergencia.
Según reportes preliminares, el incidente ocurrió en el distrito de Colcabamba, cuando efectivos del Ejército abrieron fuego contra un vehículo tras recibir información de inteligencia que lo vinculaba con actividades del narcotráfico.
Sin embargo, las víctimas fueron identificadas posteriormente como jóvenes agricultores que regresaban de una actividad deportiva, lo que ha motivado cuestionamientos sobre la actuación militar.
El Ministerio Público inició diligencias por presunto homicidio calificado, mientras que varios militares involucrados fueron intervenidos de manera preliminar en el marco de las investigaciones.
Testimonios recogidos por las autoridades indican que uno de los sobrevivientes habría sido presionado para admitir vínculos inexistentes con el narcotráfico, versión que luego fue descartada.
El caso ha reavivado el debate sobre la participación de las Fuerzas Armadas en zonas como el VRAEM y otras áreas bajo estado de emergencia, donde persisten amenazas vinculadas al narcotráfico y remanentes subversivos.
Especialistas en derechos humanos advierten que este tipo de hechos evidencia la necesidad de reforzar los protocolos de intervención y control operativo, para evitar excesos y garantizar la protección de civiles.

