Durante una entrevista reciente, el mandatario afirmó que la presión económica está dando resultados y utilizó un tono contundente al señalar que Irán “se está asfixiando como un cerdo relleno” debido al cerco naval impuesto por Estados Unidos.
Trump dejó claro que no levantará el bloqueo mientras Irán no acepte condiciones estrictas relacionadas con su programa nuclear, reiterando que el objetivo es impedir que el país desarrolle armas atómicas.
El presidente también rechazó propuestas iraníes que planteaban reabrir rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz antes de abordar el tema nuclear, insistiendo en que la negociación debe incluir ese punto desde el inicio.
La estrategia estadounidense se basa en un bloqueo prolongado y sanciones financieras, consideradas por la Casa Blanca como más efectivas que una ofensiva militar directa.
Sin embargo, el Pentágono mantiene planes de contingencia ante un eventual agravamiento del conflicto, mientras continúan los contactos diplomáticos, ahora en formatos indirectos.
El bloqueo ha generado efectos en el mercado energético internacional, elevando los precios del petróleo y aumentando la incertidumbre económica.
Analistas advierten que la postura de Washington podría prolongar la crisis en Oriente Medio, ya que Irán ha rechazado ceder en su programa nuclear mientras se mantenga la presión externa.

