Carmen Teresa Navas, madre del preso político venezolano Víctor Hugo Quero Navas, falleció en Caracas pocos días después de que las autoridades confirmaran oficialmente la muerte de su hijo bajo custodia estatal, tras más de un año de denuncias sobre su desaparición.
Navas se convirtió en una figura visible entre familiares de detenidos en Venezuela luego de recorrer cárceles, instituciones públicas y organismos de derechos humanos exigiendo información sobre el paradero de su hijo, detenido en enero de 2025.
Confirmación tardía de la muerte
La semana pasada, el Ministerio del Servicio Penitenciario venezolano informó que Víctor Hugo Quero había fallecido en julio de 2025 mientras permanecía recluido en la prisión de El Rodeo I. Según la versión oficial, murió tras complicaciones respiratorias luego de haber sido trasladado a un centro médico.
La revelación generó fuertes cuestionamientos debido a que la familia pasó meses denunciando la desaparición del detenido sin recibir información clara sobre su situación. Organizaciones de derechos humanos calificaron el caso como una posible desaparición forzada.

Reacciones de dirigentes y ONG
La ONG Foro Penal confirmó el fallecimiento de Carmen Navas y señaló que durante meses las autoridades penitenciarias respondieron que desconocían el paradero de su hijo.
La dirigente opositora María Corina Machado lamentó la muerte de Navas y afirmó que “convirtió el dolor en coraje y la desesperación en denuncia”.
Otros dirigentes opositores y organizaciones civiles expresaron condolencias a la familia y exigieron una investigación independiente sobre la muerte de Víctor Hugo Quero bajo custodia estatal.
Símbolo de denuncia
El caso de Carmen Navas generó amplia atención pública en Venezuela y reactivó el debate sobre las condiciones carcelarias, las denuncias de desapariciones forzadas y la situación de los presos políticos en el país.

