Compañías internacionales del sector energético manifestaron su disposición a incrementar sus inversiones en Venezuela, pese al deterioro de parte de la infraestructura, las fallas eléctricas y otros desafíos que todavía condicionan la recuperación de la industria petrolera.
Representantes de empresas como Repsol, Hunt Oil, Maurel & Prom, GeoPark y la catarí UCC Oil and Gas Holding participaron en la Venezuela International Oil & Gas Summit (VIOGS 2026), celebrada en Caracas entre el 28 y el 30 de septiembre.
El encuentro puso sobre la mesa las posibilidades de expansión de una industria que actualmente produce alrededor de 1,2 millones de barriles diarios, todavía lejos de los más de tres millones de barriles por día alcanzados por Venezuela hace aproximadamente dos décadas.
Entre los anuncios de mayor envergadura destaca el de GeoPark, que proyecta invertir unos 7.000 millones de dólares en el campo Bare, ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco. La compañía firmó un acuerdo de producción por 25 años y prevé comenzar operaciones en diciembre.
El proyecto contempla reactivar hasta 1.100 pozos y posteriormente perforar alrededor de 80 nuevos pozos horizontales. GeoPark pretende elevar la producción del campo desde unos 11.000 barriles diarios hasta aproximadamente 90.000 barriles por día para 2038.
La catarí UCC Oil and Gas Holding también confirmó conversaciones para incorporarse a nuevas áreas petroleras y gasíferas. La compañía participa junto con BP y XRG en el desarrollo del proyecto de gas Loran, ubicado en aguas venezolanas y considerado uno de los mayores yacimientos gasíferos de la zona.
Sin embargo, los ejecutivos presentes advirtieron que la recuperación de la producción requiere resolver problemas estructurales. El deterioro del sistema eléctrico, la necesidad de actualizar equipos, recuperar cadenas de suministro y disponer de personal especializado figuran entre las principales dificultades.
Durante la propia cumbre se registraron breves interrupciones del suministro eléctrico, una situación que reforzó las advertencias de los operadores sobre la necesidad de mejorar la infraestructura energética antes de acelerar considerablemente la extracción.
Representantes de Repsol señalaron que incrementar la producción sin recuperar paralelamente el sistema eléctrico podría generar nuevos problemas en la cadena productiva. Otras compañías destacaron la necesidad de cooperación entre operadores y empresas de servicios para recuperar instalaciones y aumentar la eficiencia.
El renovado interés empresarial muestra el potencial que conserva Venezuela por sus enormes reservas de hidrocarburos, aunque la materialización de las inversiones dependerá de la capacidad para modernizar instalaciones, garantizar servicios básicos y establecer condiciones operativas estables para proyectos de largo plazo.

