Una investigación periodística identificó una red de más de 30 empresas vinculadas con tres empresarios venezolanos, cuyas operaciones abarcan la comercialización de oro, plata, estaño y aluminio, además de actividades en otros sectores económicos. El entramado empresarial mantiene conexiones con mercados de América, Europa y Asia, y plantea interrogantes sobre la transparencia de las exportaciones minerales de Venezuela.
El robo de 37,5 kilogramos de oro ocurrido en abril de 2024 en el estado Bolívar permitió identificar una compleja estructura empresarial con operaciones comerciales en distintos países, algunas relacionadas con el aprovechamiento de recursos minerales del sur de Venezuela.
Una investigación publicada el 20 de septiembre de 2026 examinó registros mercantiles, documentos aduaneros y bases de datos internacionales para reconstruir las actividades de Inversiones Peca 19, C.A., una compañía que mantenía una alianza con la estatal Corporación Venezolana de Minería (CVM).
El trabajo permitió establecer conexiones con otras 30 empresas vinculadas principalmente a tres ciudadanos venezolanos: Gian Piero D’Andrea Acosta, Gustavo Adolfo Arteta Rocha y David Eloy López Rodríguez.
Las compañías identificadas registran actividades en Venezuela, Estados Unidos, Panamá, España, Turquía, Hungría, Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos.
EL ROBO QUE DESTAPÓ LA RED
El 2 de abril de 2024, cuatro efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana transportaban hacia Caracas un cargamento de barras de oro cuando fueron interceptados por sujetos que simulaban pertenecer a un organismo policial.
El asalto ocurrió en la Troncal 10, cerca de Upata, estado Bolívar. Los delincuentes se apoderaron del metal, valorado entonces en aproximadamente 3,24 millones de dólares, además de varias armas de los militares.
Posteriormente, las autoridades recuperaron parte del armamento y aproximadamente 6,64 kilogramos de oro, aunque no se ha divulgado públicamente un balance definitivo sobre el destino del resto del cargamento.
El episodio permitió conocer que el mineral estaba relacionado con Inversiones Peca 19, empresa vinculada mediante una alianza estratégica con la CVM.
EMPRESAS EN TRES CONTINENTES
Los documentos examinados indican que D’Andrea Acosta participa en una veintena de compañías constituidas durante aproximadamente ocho años.
Además del negocio de los minerales, las sociedades relacionadas con los tres empresarios abarcan sectores como productos farmacéuticos, suministros médicos, electricidad, construcción y textiles.
Entre las estructuras identificadas figura el Grupo Golden Capital, con actividades registradas en Caracas y conexiones empresariales internacionales.
La investigación encontró que 16 sociedades compartían una dirección comercial en el edificio Parque Cristal, ubicado en Los Palos Grandes, Caracas.
Sin embargo, una visita periodística realizada en septiembre de 2026 permitió comprobar que varias de esas compañías ya no funcionaban en los domicilios declarados.
La existencia de sociedades relacionadas y de domicilios compartidos no constituye, por sí sola, evidencia de actividades ilegales, aunque plantea preguntas sobre su funcionamiento y obligaciones de actualización registral.
EXPORTACIONES DE PLATA Y ESTAÑO BAJO EXAMEN
Uno de los hallazgos más relevantes corresponde a los registros de exportación de minerales distintos del oro.
La documentación comercial examinada registra que Inversiones Peca 19 envió aproximadamente 106 kilogramos de plata en bruto a Panamá durante marzo de 2022, por un valor declarado de 55.656 dólares.
También aparecen operaciones de exportación de estaño hacia Panamá y China durante 2024.
Estas transacciones llaman la atención debido a que Venezuela no es reconocida como un productor importante de plata.
Mónica Martiz, presidenta de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Minas y Metalúrgicos, señaló que el país no cuenta con una explotación significativa de ese mineral.
Consultado sobre las operaciones, D’Andrea explicó que la plata procedía de actividades de reciclaje realizadas conforme a las disposiciones legales.
Respecto al estaño, indicó que las transacciones podrían corresponder a la comercialización de casiterita, mineral utilizado para obtener ese metal industrial.
CONEXIONES COMERCIALES CON DUBÁI Y TURQUÍA
La investigación también identificó empresas vinculadas con los empresarios venezolanos en Turquía, Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos.
Una compañía registrada en Dubái, denominada GPDA Group General Trading, aparece relacionada con operaciones comerciales internacionales.
Según registros aduaneros consultados por los investigadores, esa firma recibió en 2024 productos de joyería procedentes de Turquía y cargamentos de aluminio venezolano enviados por la empresa estatal Venalum.
Estos movimientos amplían el alcance del entramado comercial más allá de los metales preciosos.
D’Andrea rechazó cualquier interpretación que atribuya irregularidades a sus actividades empresariales y sostuvo que sus compañías cumplen las obligaciones legales y tributarias correspondientes.
También señaló que determinados contratos contienen cláusulas de confidencialidad que le impiden divulgar información adicional.
INTERROGANTES SOBRE LA TRANSPARENCIA MINERA
El reportaje plantea nuevas preguntas sobre los mecanismos de supervisión del comercio de minerales venezolanos, particularmente cuando intervienen empresas privadas que mantienen acuerdos con entidades estatales.
La investigación identificó, además, un certificado de análisis de oro fechado en agosto de 2026 que contiene las denominaciones de Inversiones Peca 19 y Elite Gold, lo que sugiere una posible continuidad comercial entre ambas firmas.
Sin embargo, ese documento no permite establecer por sí solo la naturaleza jurídica de dicha relación.
Los resultados ponen de manifiesto la necesidad de fortalecer la transparencia de las operaciones mineras, verificar el origen de los minerales comercializados y conocer las condiciones bajo las cuales se desarrollan los acuerdos entre empresas privadas y organismos públicos.
El caso también evidencia que los negocios vinculados con el Arco Minero del Orinoco se extienden a actividades económicas que trascienden la extracción tradicional de oro.

