El gobierno de Nicolás Maduro abrió un nuevo frente en la crisis de conectividad internacional de Venezuela al ordenar la revocatoria de las concesiones de Iberia y al menos otras cinco aerolíneas extranjeras que habían suspendido sus vuelos hacia Caracas tras las advertencias de seguridad emitidas por Estados Unidos sobre el espacio aéreo venezolano y parte del Caribe. La medida, anunciada por el Ministerio de Transporte, acusa a las compañías de plegarse a un supuesto “bloqueo económico y aéreo” y de actuar bajo “presiones políticas” de Washington.
Según la resolución oficial, las rutas que operaban estas aerolíneas podrían reasignarse a compañías “aliadas” dispuestas a mantener operaciones en el país, en el marco de lo que el Ejecutivo denomina una política de “soberanía aérea” frente a decisiones empresariales consideradas como “hostiles”. Entre las afectadas se encuentra Iberia, principal enlace histórico entre Caracas y Madrid, cuya salida supone un golpe adicional para la conexión de Venezuela con Europa.
Especialistas en aviación y economía apuntan a que la revocatoria de licencias profundizará el aislamiento aéreo del país, reducirá la competencia y encarecerá aún más los pasajes internacionales, afectando a viajeros de negocios, turistas y a la numerosa diáspora venezolana que depende de escalas europeas para visitar el país. Gremios empresariales y organizaciones humanitarias advierten, además, que la menor presencia de aerolíneas internacionales dificulta operaciones de ayuda, movilidad de personal técnico y retornos de emergencia de ciudadanos.
La decisión se produce en un contexto de tensiones crecientes con Estados Unidos, que ha endurecido sanciones y recomendaciones de riesgo para vuelos en determinadas zonas del Caribe y sobre Venezuela, citando motivos de seguridad operacional y geopolítica. Desde Caracas, el gobierno acusa a Washington de impulsar un “boicot aéreo” y ha reiterado que responderá con la retirada de permisos a toda compañía que suspenda rutas por razones que considere “políticas y no técnicas”.


