La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley de defensa récord por 901.000 millones de dólares para el año fiscal 2026, consolidando un fuerte aumento del gasto militar en plena tensión geopolítica con China y Rusia. La iniciativa, que ahora debe ser ratificada por el Senado, cuenta con respaldo bipartidista y se alinea con la agenda de seguridad nacional del presidente Donald Trump.
La Cámara de Representantes de Estados Unidos dio luz verde a la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA, por sus siglas en inglés), que fija en 901.000 millones de dólares el techo de gasto militar para el próximo año fiscal, una cifra superior incluso a la solicitada por la Casa Blanca. El texto, de más de 3.000 páginas, fue aprobado con una amplia mayoría (312 votos a favor y 112 en contra), pese a las reticencias de parte de los legisladores sobre el manejo de las Fuerzas Armadas por la administración Trump.
El paquete contempla un incremento salarial cercano al 4% para el personal militar, así como mejoras en las condiciones de vida de los efectivos, incluyendo inversiones en vivienda y apoyo a las familias de los soldados. Además, autoriza la adquisición de nuevos sistemas de armas, aeronaves y buques, con el objetivo declarado de reforzar la capacidad de Estados Unidos para competir con potencias como China y Rusia.
En el plano internacional, la iniciativa reafirma el compromiso de Washington con la defensa europea frente a Rusia, al incluir 400 millones de dólares anuales de ayuda militar a Ucrania para los próximos dos años. El texto obliga también al Pentágono a mantener un contingente mínimo de 76.000 soldados y equipamiento estratégico en Europa, salvo que se acuerden cambios en consulta con los aliados de la OTAN.
El proyecto introduce, asimismo, nuevas exigencias de transparencia para el Departamento de Defensa, en particular sobre operaciones letales recientes contra supuestas embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental. Parte de los fondos de viaje del secretario de Defensa podrían ser retenidos si no se facilita al Congreso información detallada, incluyendo acceso a grabaciones completas de estos ataques.
Pese a las críticas por el volumen del gasto y la eliminación de programas relacionados con diversidad, inclusión y cambio climático, las principales bancadas remarcan que se trata de una ley “imprescindible” que el Congreso aprueba sin interrupción desde 1961. Tras su previsible aprobación en el Senado, la Casa Blanca ha adelantado que el presidente Trump firmará la norma antes del receso legislativo de fin de año.
