Un conductor de combi fue asesinado a balazos en plena vía pública en el distrito de Comas, en Lima Norte, en un ataque ejecutado por dos sicarios que se hicieron pasar por pasajeros y que terminó con uno de los agresores abatido por un efectivo policial que se desplazaba de civil por la zona. El crimen, que habría estado motivado por el cobro de cupos al transporte público, vuelve a exponer el nivel de violencia e inseguridad que afrontan los choferes en los conos de la capital.
De acuerdo con la información preliminar, el atentado ocurrió en la avenida Belaúnde Oeste, cuando dos hombres abordaron la combi como pasajeros y, a los pocos instantes, dispararon directamente contra el conductor, identificado como un chofer de la conocida ruta “Uvita”. La víctima recibió múltiples impactos de bala ante la mirada atónita de los ocupantes y transeúntes, que intentaron auxiliarlo sin éxito.
Tras el ataque, los sicarios descendieron del vehículo y huyeron a bordo de una motocicleta, creyendo haber logrado escapar. Sin embargo, un suboficial de la Policía Nacional, que se encontraba de civil circulando por la zona, advirtió la situación, inició una persecución y pidió apoyo a través de su radio.
La persecución se extendió por varias cuadras de Comas, durante las cuales se produjo un intercambio de disparos entre los delincuentes y el agente. Finalmente, uno de los sicarios fue alcanzado por los disparos de la Policía y cayó abatido en la vía, mientras que el segundo resultó herido y fue trasladado a un centro médico, donde permanece internado y bajo custodia.
Imágenes difundidas por medios locales muestran la motocicleta en la que fugitivos intentaron escapar y la presencia de varias unidades policiales resguardando la zona. La combi atacada, por su parte, quedó con visibles impactos de bala en la carrocería, como evidencia de la ferocidad del atentado.
Fuentes policiales señalaron que la principal hipótesis es que se trató de un ajuste de cuentas vinculado al cobro de cupos a transportistas de la zona. En redes sociales, se difundió la versión de que el chofer se habría retrasado en el pago de una extorsión de 14 soles diarios a una organización criminal, motivo por el cual se habría ordenado su asesinato; esta información aún debe ser corroborada por la investigación oficial.
Agentes de la Depincri y peritos de criminalística llegaron al lugar del crimen para recolectar casquillos, levantar el cuerpo del sicario abatido y revisar cámaras de seguridad públicas y privadas que permitan reconstruir la ruta de los atacantes. La Policía también evalúa posibles conexiones del caso con otras bandas dedicadas al sicariato y la extorsión en Lima Norte.
Vecinos y pasajeros habituales de la zona denunciaron que las rutas de transporte público en Comas y otros distritos de Lima Norte están sometidas a constantes amenazas, cobros de cupos y ataques armados por parte de mafias. Algunos aseguraron que muchos choferes y cobradores pagan a diario montos a bandas criminales para evitar represalias, pero que aun así viven bajo permanente riesgo.
El caso se suma a una serie de episodios recientes de violencia en Lima Norte, donde se han registrado asesinatos, atentados contra negocios y ataques a balazos en plena calle. Ante ello, los vecinos exigieron al Ministerio del Interior y a la Municipalidad de Lima reforzar el patrullaje, implementar operativos sostenidos contra el sicariato y el cobro de cupos, y proteger de manera efectiva a los trabajadores del transporte.
