La Policía Nacional del Perú desarticuló una presunta organización criminal dedicada a extorsionar a empresarios y transportistas en Lima Sur, entre ellos al conocido parque de diversiones Play Land Park, con la captura de 11 de sus presuntos integrantes en una operación reciente. En el operativo se incautaron armas de fuego, celulares y una granada aturdidora, presuntamente utilizada para sembrar terror entre las víctimas.
De acuerdo con imágenes difundidas por canales de TV y redes sociales, los sujetos fueron intervenidos en un inmueble utilizado como “búnker” en la zona de Lurín, donde la PNP montó un operativo de inteligencia y cerco. En el lugar se hallaron varias armas cortas, municiones, una granada aturdidora, equipos de comunicación y teléfonos celulares que serán peritados para rastrear llamadas y mensajes de extorsión.
Entre los 11 detenidos habría ciudadanos peruanos y extranjeros, presuntamente vinculados a una red que operaba en distintos distritos del sur de la capital. La Policía no ha revelado aún sus identidades completas, pero los investiga por delitos de extorsión agravada, tenencia ilegal de armas y posible vinculación con hechos de sangre.
Informes difundidos en redes y portales locales señalan que la banda habría lanzado amenazas directas contra Play Land Park, empresa que ya venía siendo cuestionada por temas administrativos y sancionada en otras jurisdicciones. Según las primeras indagaciones, los presuntos delincuentes exigían pagos a cambio de “protección”, bajo la advertencia de atentar contra las instalaciones o el personal si no se cumplían sus demandas.
Además, la organización habría extendido su accionar a rutas de transporte público en Lima Sur, donde exigían cupos diarios a choferes y cobradores, replicando el patrón de extorsión que se ha denunciado también en otras zonas de la capital. La PNP analiza si los detenidos están vinculados a ataques armados recientes contra unidades de transporte y a asesinatos de conductores.
Fuentes policiales citadas por la prensa refieren que la banda habría estado detrás de atentados con arma de fuego en Lima Sur, incluidos ataques contra combis y buses que se negaban a pagar cupos. Uno de los objetivos de la investigación es determinar si los detenidos tienen relación con homicidios y tentativas de homicidio que han generado alarma entre transportistas y vecinos.
La Fiscalía ha dispuesto que los 11 sospechosos permanezcan bajo detención preliminar mientras se recogen más elementos de prueba, se revisan los registros telefónicos y se toman declaraciones a víctimas de extorsión. De acreditarse la existencia de una organización criminal, el caso podría derivar en acusaciones por crimen organizado, con penas más severas.
El golpe a esta banda se produce en un contexto de fuerte presión social y mediática para que el Estado actúe frente al avance de la extorsión y el sicariato vinculados al transporte y a negocios formales. En las últimas semanas se han registrado asesinatos de choferes y atentados contra unidades en distintas zonas de Lima, lo que ha llevado incluso a gremios de transportistas a anunciar paros y apagados de motores.
La PNP ha destacado el operativo como parte de una ofensiva más amplia contra redes de extorsión, aunque dirigentes del sector transporte sostienen que se requieren acciones sostenidas, coordinación con municipalidades y protección efectiva a quienes denuncian. El caso de Play Land Park, sumado a otros incidentes previos, ilustra cómo las mafias han ampliado su radio de acción hacia empresas de entretenimiento y otros rubros más allá del transporte público.
