La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, solicitó formalmente autorización para viajar a Washington la próxima semana, con la intención de sostener encuentros con autoridades del Gobierno de Estados Unidos, incluida una posible visita a la Casa Blanca.
La solicitud se produce en un contexto político inédito, marcado por recientes gestos de cooperación entre Caracas y Washington, tras años de tensiones diplomáticas y sanciones. Rodríguez se encuentra sancionada por el Gobierno estadounidense, por lo que su eventual ingreso al país requeriría una licencia especial del Departamento del Tesoro.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha confirmado si aprobará el viaje ni si existe una agenda oficial definida. Analistas consideran que, de concretarse, la visita representaría un giro significativo en las relaciones bilaterales y podría abrir un nuevo canal de diálogo sobre temas sensibles como energía, sanciones y estabilidad regional.
Fuentes cercanas al proceso señalan que la iniciativa venezolana busca explorar vías de entendimiento político en un momento de reconfiguración del tablero geopolítico en América Latina.
