La Policía Nacional del Perú (PNP) intensificó sus operaciones de inteligencia tras la difusión de una serie de videos en los que presuntos integrantes de bandas criminales aparecen fuertemente armados, encapuchados y lanzando amenazas directas contra organizaciones rivales en Lima. Las imágenes, que circulan en redes sociales y servicios de mensajería, han sido interpretadas por las autoridades como una señal de “guerra declarada” entre grupos dedicados a la extorsión, el sicariato y otras actividades ilícitas en distintos distritos de la capital.
En los videos se observa a varios sujetos portando armas largas, chalecos tácticos y gran cantidad de municiones, mientras enarbolan mensajes de advertencia contra otras bandas que disputan el control de cobros de cupos y territorios para la comisión de delitos. La PNP informó que se vienen realizando pericias de video, análisis de voz y seguimiento digital para verificar la autenticidad de los materiales, identificar a los protagonistas y establecer si se trata de una sola organización o de varias células criminales en pugna.
Las autoridades han señalado que el uso de redes sociales para exhibir armamento y lanzar amenazas forma parte de una estrategia de amedrentamiento tanto hacia grupos rivales como hacia la población y los empresarios afectados por la extorsión. Este fenómeno se suma al incremento de denuncias por cobro de cupos, secuestros exprés y homicidios por encargo en Lima y Callao durante las primeras semanas de 2026.
En paralelo a la investigación de los videos, la Policía reportó la captura de tres personas presuntamente vinculadas a la organización denominada “La Nueva Generación del Crimen”, dedicada a la extorsión de negocios y empresas de servicios en la capital. Durante el operativo se incautaron cartuchos de emulsión, municiones y teléfonos celulares que serán sometidos a peritaje para establecer su relación con las amenazas difundidas en plataformas digitales.
La PNP mantiene la hipótesis de que estas estructuras buscan consolidar su dominio sobre rutas de transporte, comercios, mercados y obras de construcción, aprovechando el clima de temor generado por la violencia reciente. Informes previos dan cuenta de más de una treintena de asesinatos y al menos 40 homicidios en los primeros días del año, pese a las medidas de emergencia dictadas por el Gobierno en zonas críticas.
Frente a la alarma generada por las imágenes, la PNP exhortó a la población a evitar la difusión masiva de estos videos para no amplificar el alcance del mensaje intimidatorio de las bandas. La institución anunció el refuerzo de los patrullajes, intervenciones focalizadas y operaciones encubiertas en distritos identificados como de mayor incidencia delictiva, en coordinación con unidades especializadas contra el crimen organizado.
Asimismo, se ha solicitado al Ministerio Público agilizar las diligencias fiscales, órdenes de allanamiento y medidas de detención que permitan desarticular a las organizaciones que utilizan las redes como plataforma de amenaza y captación. Las autoridades insistieron en la importancia de las denuncias ciudadanas y de la reserva de identidad para avanzar en la identificación de líderes, financistas y operadores logísticos de estas bandas.
