La Marina de Estados Unidos derribó un dron iraní que se aproximó “de forma agresiva” al portaaviones USS Abraham Lincoln mientras este operaba en aguas del mar Arábigo, en un nuevo episodio de tensión entre Washington y Teherán. Según el Comando Central (CENTCOM), un avión de combate F 35C despegado desde el propio portaaviones neutralizó la aeronave no tripulada “en defensa propia y para proteger al portaaviones y al personal a bordo”.
El dron, identificado por el Pentágono como de origen iraní, se acercó al grupo de ataque del Abraham Lincoln con “intenciones poco claras”, pese a las advertencias previas emitidas por las fuerzas estadounidenses. CENTCOM precisó que ningún militar resultó herido y que no se registraron daños en equipos estadounidenses durante el incidente, que fue divulgado inicialmente por cadenas como Fox News y agencias internacionales.
El derribo se produce en un contexto de fuerte escalada verbal y militar entre los dos países, luego de que el presidente Donald Trump amenazara con una posible acción militar si Irán no acepta un acuerdo que limite su programa nuclear y sus actividades en la región. Horas antes del incidente, pequeñas embarcaciones armadas iraníes habían hostigado a un petrolero con bandera estadounidense en las cercanías del estrecho de Ormuz, según fuentes militares citadas por medios norteamericanos.
Desde Teherán, las autoridades iraníes acusan a Washington de provocar la tensión con el despliegue de portaaviones y bombarderos en la zona, mientras el gobierno del presidente Masud Pezeshkian ha advertido que responderá a cualquier ataque contra buques o bases iraníes. Al mismo tiempo, el mandatario ha dado instrucciones a su canciller para explorar “negociaciones justas y equitativas” con Estados Unidos, en un intento de abrir un canal diplomático bajo la mediación de países como Turquía, Qatar, Egipto y Omán.
Analistas regionales señalan que el derribo del dron cerca del USS Abraham Lincoln incrementa el riesgo de incidentes no controlados en una de las rutas marítimas más sensibles del mundo, por donde transita una parte clave del comercio global de petróleo. Para los aliados de Washington en la zona, el episodio refuerza la preocupación de que cualquier error de cálculo entre las fuerzas de Estados Unidos e Irán pueda desencadenar una confrontación abierta en Medio Oriente.
