Cientos de estudiantes universitarios encabezaron una masiva manifestación en Caracas para exigir la liberación de todos los presos políticos y la aprobación de una ley de amnistía de amplio alcance, en la primera gran movilización estudiantil tras meses de desmovilización y represión. La protesta se concentró en la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde confluyeron alumnos, activistas de derechos humanos, familiares de detenidos y dirigentes opositores recientemente excarcelados.
Desde la Plaza del Rectorado, el movimiento estudiantil leyó un manifiesto en el que respaldó la idea de una ley de amnistía anunciada por Delcy Rodríguez, pero advirtió que solo será legítima si incluye a todas las personas procesadas, investigadas o condenadas por motivos políticos, sin excepciones. Los jóvenes reclamaron además el restablecimiento pleno de los derechos civiles y políticos de los beneficiarios y la incorporación de garantías de no repetición, que impliquen derogar normas usadas para justificar detenciones arbitrarias, como la “ley contra el odio” y la normativa de control de ONG.
El manifiesto también demandó mecanismos de reparación para las víctimas, con resarcimiento proporcional y transparente por los daños sufridos por los presos y sus familias, y convocó a una gran marcha para el 12 de febrero, Día de la Juventud, para exigir una verdadera transición democrática. Durante la concentración tomaron la palabra dirigentes opositores excarcelados en las últimas semanas, quienes advirtieron que no puede haber reconciliación sin justicia y pidieron al Parlamento acelerar la discusión y aprobación de la ley de amnistía.
La jornada se produce en medio de un proceso de excarcelaciones parciales: mientras el gobierno afirma que desde noviembre se han producido cerca de 900 liberaciones, organizaciones como Foro Penal y el Comité por la Libertad de los Presos Políticos contabilizan poco más de 300 desde el 8 de enero y mantienen el registro de casi 700 personas aún privadas de libertad por razones políticas. Estos colectivos reclamaron la publicación inmediata del proyecto de ley y advirtieron que una amnistía no puede ser un “cheque en blanco” para la impunidad ni puede abarcar crímenes de lesa humanidad, prohibidos por el derecho internacional.
