La médica e investigadora Giulia Enders advirtió que hasta un 10% de las personas respira de forma “insana” sin saberlo y que ese mal hábito puede ser la causa oculta de cansancio crónico, manos y pies fríos, mareos o sensación de ansiedad a lo largo del día.
Enders recuerda que respiramos unas 20.000 veces al día y que la respiración ocupa “el primer puesto en la jerarquía del cuerpo”, por encima incluso de la sed. Cuando respiramos demasiado rápido o demasiado profundo —algo frecuente en situaciones de estrés— cambiamos el pH de la sangre y tensamos la musculatura de la parte superior del cuerpo, lo que obliga al organismo a gastar más energía y puede dejar una sensación constante de agotamiento.
Entre las señales de alerta cita:
• Cansancio intenso por las tardes sin causa clara.
• Manos y pies fríos de forma habitual.
• Mareos o sensación de ansiedad que aparecen sin motivo aparente.
La especialista recomienda hacer pequeñas “pausas de chequeo” varias veces al día, por ejemplo, cada vez que miramos el teléfono, para observar si respiramos de forma acelerada y si los músculos del cuello, hombros y pecho están rígidos. Propone entrenar una respiración más pausada y profunda, ya que al exhalar lentamente “el corazón se relaja, bajan las hormonas del estrés y también se calma el sistema nervioso”, lo que mejora el descanso y la energía global.
Enders subraya además que los pulmones tienen cierta capacidad de regeneración, gracias a células inmunitarias como los macrófagos pulmonares que filtran impurezas, pero advierte que partículas muy pequeñas pueden escapar a ese filtro y pasar a la sangre, por lo que insiste en la importancia de reducir la exposición a contaminación atmosférica y humo.
