Fuerzas militares de Estados Unidos abordaron en el océano Índico a un buque petrolero sancionado, al que venían siguiendo desde el mar Caribe en el marco de la campaña de Washington para hacer cumplir las sanciones contra el comercio de crudo de países bajo castigo, informó el Pentágono.
El buque, identificado como Aquila II y con bandera panameña, fue objeto de una operación de “derecho de visita e interdicción marítima” después de que supuestamente desobedeciera una “cuarentena” impuesta a embarcaciones sancionadas en el Caribe, según precisaron autoridades estadounidenses en un comunicado difundido en redes sociales. De acuerdo con las mismas fuentes, la maniobra se desarrolló “sin incidentes”, con tropas abordando el navío desde helicópteros tras una persecución que abarcó miles de millas náuticas.
El Departamento de Defensa no detalló públicamente la carga del barco ni confirmó su conexión directa con Venezuela, aunque recordó que ese país enfrenta sanciones sobre su industria petrolera y opera con una “flota en la sombra” de tanqueros falsamente abanderados para colocar crudo en el mercado global. Medios especializados señalaron que, desde diciembre, al menos siete u ocho buques sancionados han sido objeto de acciones similares dentro de la operación “Southern Spear”, con la que Washington busca cortar rutas de exportación ligadas a Estados y actores sometidos a restricciones.
Analistas citados por la prensa estadounidense consideran que este tipo de operaciones refuerza el mensaje de que la Casa Blanca está dispuesta a proyectar poder naval más allá de sus áreas tradicionales de patrullaje para perseguir el incumplimiento de sanciones económicas. Al mismo tiempo, advierten de un posible aumento de tensiones con los países implicados y con potencias que se oponen a la extraterritorialidad de las sanciones, en un contexto de alta sensibilidad en los mercados energéticos internacionales.
