Venezuela se mantuvo por segundo año consecutivo como el tercer país más corrupto del mundo, según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025 de Transparencia Internacional, que lo ubica en el puesto 180 de 182 países evaluados y como el Estado peor calificado del continente americano.
El informe otorga a Venezuela una puntuación de 10 sobre 100, la tercera peor del ranking, solo por encima de Somalia y Sudán del Sur, que registran 9 puntos cada uno. La organización señala que el país forma parte de un grupo de naciones con “descensos sostenidos” en el índice desde 2012, marcado por una erosión estructural de los sistemas de integridad, retroceso democrático, debilitamiento institucional y redes de clientelismo arraigadas.
Transparencia Internacional destaca que Venezuela se sitúa muy por debajo del promedio global de 42 puntos, del promedio de América y, incluso, del promedio de países con regímenes no democráticos, calculado en 32 puntos. La ONG advierte que altos niveles de represión, concentración de poder, instituciones cooptadas y corrupción estructural en el sector público siguen afectando de forma grave la vida cotidiana de la población y limitando las posibilidades de control ciudadano y rendición de cuentas.
