El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitará este viernes la base militar de Fort Bragg, en Carolina del Norte, para reunirse con los miembros de las fuerzas especiales que participaron en la operación que culminó con la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero en Caracas.
Según informó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el mandatario y la primera dama, Melania Trump, sostendrán un encuentro privado con los efectivos de la unidad Delta y otras fuerzas de operaciones especiales que ejecutaron la denominada “Operación Resolución Absoluta”, un operativo que Washington presenta como un modelo de coordinación militar y de inteligencia. El objetivo de la visita, precisó Leavitt, es “reconocer personalmente el profesionalismo, el coraje y la precisión” con que se llevó a cabo la misión, que permitió trasladar al exmandatario venezolano a territorio estadounidense sin bajas entre el personal norteamericano.
La Casa Blanca enmarcó la captura de Maduro como el desenlace de una campaña de varios meses que buscó “llevar ante la justicia” a quien el Departamento de Estado describe como líder de un “Estado narcoterrorista”. Medios estadounidenses han revelado que, en la fase de preparación, las fuerzas especiales ensayaron el asalto en una réplica de la casa de seguridad de Maduro y que Trump siguió en tiempo real la operación desde Mar-a-Lago antes de autorizar la fase final.
La visita a Fort Bragg será el primer reconocimiento público y directo del presidente a las tropas involucradas en la operación, en un contexto en el que la intervención ha generado elogios internos, pero también cuestionamientos internacionales sobre su legalidad y el alcance de las acciones militares encubiertas de Estados Unidos en América Latina. Mientras tanto, Maduro permanece detenido bajo custodia estadounidense y se ha declarado “prisionero de guerra” ante los tribunales, insistiendo en que sigue considerándose el presidente legítimo de Venezuela.
