Un informe periodístico expuso una serie de problemas estructurales que aquejan al arbitraje peruano, entre ellos la falta de campos para entrenar, escasa instrucción táctica y técnica, y una marcada ausencia de uniformidad en los criterios para sancionar jugadas similares en la Liga 1.
De acuerdo con la investigación del periodista Gustavo Peralta, muchos colegiados no cuentan con una infraestructura mínima para prepararse semanalmente y deben buscar por su cuenta canchas o espacios donde trabajar su condición física y su posicionamiento en el campo, sin un plan integral de entrenamiento avalado por la Comisión Nacional de Árbitros (CONAR). A ello se suma que las charlas de actualización reglamentaria serían esporádicas y sin un seguimiento sistemático, lo que se reflejaría en la disparidad de decisiones entre partidos y en la dificultad para aplicar de manera consistente las directrices de la IFAB.
El reportaje también recoge testimonios de exárbitros y analistas que apuntan a la falta de protocolos claros para unificar criterios —por ejemplo, en faltas temerarias, uso de brazos, pisotones o manos en el área—, lo que alimenta la percepción de favoritismos y resta credibilidad al sistema de designaciones y evaluación de los jueces. Según estas fuentes, la CONAR suele reaccionar solo después de grandes escándalos, sancionando a árbitros puntuales, pero sin abordar las causas de fondo: carencias en la formación, la supervisión y la transparencia de los procesos internos.
En ese contexto, especialistas consultados plantean la necesidad de una reforma profunda del arbitraje nacional que incluya inversión en infraestructura específica para colegiados, programas permanentes de capacitación con análisis de video, publicación de criterios unificados y mecanismos de rendición de cuentas más claros hacia clubes y aficionados. Advierten que, de no corregirse estos problemas estructurales, los errores y polémicas seguirán afectando el desarrollo competitivo de la Liga 1 y deteriorando la confianza en las autoridades del fútbol peruano.
