Tres buques mercantes fueron alcanzados por proyectiles en el estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico, en una nueva escalada de ataques contra el tráfico marítimo que obligó a evacuar por completo a la tripulación de uno de ellos debido a un incendio a bordo. Las autoridades marítimas del Reino Unido (UKMTO) y medios internacionales informaron de daños en embarcaciones de bandera griega, japonesa y tailandesa, aunque por el momento no se han reportado víctimas mortales.
Según la UKMTO, uno de los buques fue alcanzado por un proyectil en la zona del estrecho de Ormuz y resultó seriamente dañado, lo que provocó un incendio en cubierta y llevó al capitán a solicitar ayuda urgente. “El buque ha solicitado ayuda y la tripulación está evacuando”, indicó el organismo, que alertó de un “incendio a bordo” y recomendó al resto de embarcaciones navegar con extrema precaución en la zona.
Medios griegos identifican a uno de los barcos implicados como un portacontenedores japonés, mientras que otro carguero atacado navega con bandera tailandesa y se encontraba a unas 11 millas náuticas al norte de la costa de Omán cuando fue impactado. La Marina tailandesa informó de que los 23 tripulantes de su buque pudieron ser rescatados y se encuentran a salvo, aunque la nave quedó envuelta en llamas.
Estos ataques se producen en pleno pico de tensión en el estrecho de Ormuz, corredor por el que transita cerca del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo y que se ha convertido en escenario central de la confrontación entre Irán, Estados Unidos e Israel. En las últimas semanas, al menos ocho embarcaciones han sufrido daños en la región en medio de la crisis abierta tras el cierre de facto del estrecho anunciado por la Guardia Revolucionaria iraní.
Teherán ha reivindicado ataques recientes contra varios cargueros, alegando que violaban sus advertencias y las restricciones impuestas en el área, mientras Washington y sus aliados acusan a Irán de poner en riesgo la seguridad de la navegación internacional. La sucesión de incidentes ha tenido un impacto inmediato en los mercados energéticos, impulsando al alza el precio del petróleo ante el temor a una interrupción prolongada del suministro.
La UKMTO y otros centros de control marítimo han reiterado sus llamamientos a los barcos que transitan por el estrecho de Ormuz para que extremen las medidas de seguridad, reporten cualquier actividad sospechosa y sigan las indicaciones de las autoridades navales. Además, varias navieras han comenzado a revisar sus rutas y seguros, ante el creciente riesgo de operar en una zona que afronta uno de los episodios de mayor volatilidad desde anteriores crisis en el Golfo.
Gobiernos occidentales han condenado los ataques y han advertido de que cualquier nueva agresión contra buques comerciales podría desencadenar respuestas coordinadas para proteger la libertad de navegación. Entretanto, las investigaciones para determinar con precisión el tipo de proyectiles utilizados y los responsables directos de cada ataque siguen en curso, mientras el fuego y los daños en uno de los cargueros evacuados evidencian la gravedad del pulso en esta estratégica vía marítima.

