Boston Dynamics presentó una nueva generación de manos para su robot humanoide Atlas, dotadas de cuatro dedos, sensores táctiles y 13 grados de libertad. La tecnología permite manipular herramientas industriales como taladros y amoladoras, acercando la robótica humanoide a nuevas aplicaciones laborales.
La compañía estadounidense Boston Dynamics presentó una importante actualización de su robot humanoide Atlas, incorporando un nuevo diseño de manos que le permite manipular objetos con mayor precisión y utilizar herramientas concebidas originalmente para trabajadores humanos.
La innovación, anunciada el pasado 1 de octubre, forma parte de los esfuerzos de la empresa por desarrollar robots capaces de realizar actividades físicas complejas en fábricas, almacenes y otros entornos industriales.
La nueva mano, denominada GR3, dispone de 13 grados de libertad, frente a los siete que tenía la generación anterior. Esto significa que puede realizar una mayor variedad de movimientos independientes, mejorando su capacidad para sujetar, desplazar y manipular objetos.
Entre las herramientas que puede manejar se encuentran taladros eléctricos, atornilladores de alto par, amoladoras, pistolas de clavos y sopletes de soldadura.
CUATRO DEDOS EN LUGAR DE CINCO
Una de las particularidades del nuevo diseño es que, a diferencia de la mano humana, cuenta únicamente con cuatro dedos.
Los ingenieros de Boston Dynamics determinaron que incorporar un quinto dedo, equivalente al meñique, aumentaría los costos, el tamaño, el consumo energético y las posibilidades de fallas mecánicas sin aportar ventajas funcionales decisivas.
El pulgar dispone de cuatro grados de libertad, mientras que los otros tres dedos poseen tres cada uno. Esta configuración permite realizar movimientos de pinza, sujetar objetos pequeños y manipular herramientas que requieren accionar gatillos.
Zack Jackowski, director de Tecnología de Boston Dynamics, participó en las evaluaciones que condujeron a eliminar el quinto dedo del diseño.
Como parte de las pruebas, los ingenieros experimentaron con sus propias manos, inmovilizando el meñique junto al dedo anular para comprobar qué movimientos resultaban realmente indispensables.
La conclusión fue que una mano robótica de cuatro dedos podía satisfacer las principales necesidades industriales previstas para Atlas.
SENSORES QUE PERMITEN CONTROLAR LA PRESIÓN
La nueva tecnología incorpora sensores táctiles distribuidos en las yemas de los dedos y la palma, capaces de detectar las fuerzas que se producen al entrar en contacto con diferentes superficies.
Estos dispositivos proporcionan información para controlar la presión ejercida sobre los objetos y responder cuando alguno comienza a deslizarse.
Los mecanismos también permiten reorientar piezas dentro de la propia mano sin necesidad de soltarlas, una capacidad importante para operaciones de montaje industrial.
Boston Dynamics explicó que sus ingenieros buscan equilibrar tres características fundamentales: precisión, resistencia y facilidad de fabricación.
El diseño también pretende facilitar las reparaciones y reducir la cantidad de componentes expuestos a posibles averías.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA APRENDER MOVIMIENTOS
Otro aspecto relevante es la incorporación del aprendizaje por refuerzo, una técnica de inteligencia artificial mediante la cual los sistemas mejoran su comportamiento a partir de pruebas y resultados.
La compañía utiliza simulaciones informáticas de alta precisión para entrenar determinados movimientos antes de trasladarlos al robot físico.
Este procedimiento, conocido como transferencia de simulación a la realidad, permite ensayar operaciones repetidamente en entornos virtuales y reducir parte de los riesgos y costos asociados con las pruebas físicas.
En los videos divulgados por la empresa, Atlas demuestra su capacidad para manipular pequeños objetos, reorganizarlos entre sus dedos y utilizar herramientas.
Sin embargo, existe una diferencia importante: las secuencias donde el robot introduce una broca en un taladro y perfora una pieza fueron realizadas mediante teleoperación, es decir, con control humano a distancia.
Otras maniobras, como mover objetos pequeños dentro de la mano, fueron presentadas como autónomas. Por tanto, las demostraciones todavía no acreditan que Atlas pueda ejecutar por sí solo todas las operaciones industriales mostradas.
HACIA UNA NUEVA GENERACIÓN DE ROBOTS INDUSTRIALES
Boston Dynamics, perteneciente al grupo automovilístico surcoreano Hyundai Motor Group, desarrolla Atlas con la intención de incorporarlo progresivamente a entornos productivos.
La empresa presentó en enero de 2026 una versión del humanoide orientada a aplicaciones comerciales e industriales, diseñada para realizar tareas que requieren movilidad, fuerza y adaptación a distintos espacios.
Las nuevas manos representan un avance hacia ese objetivo, porque permiten utilizar herramientas existentes sin necesidad de modificar completamente los puestos de trabajo.
No obstante, todavía será necesario perfeccionar la autonomía, la seguridad y la fiabilidad de estos sistemas antes de generalizar su presencia en instalaciones industriales.
El desarrollo de Atlas refleja una tendencia creciente en la industria robótica: construir máquinas que no solamente transporten materiales o repitan movimientos programados, sino que también puedan manipular objetos con precisión y adaptarse a tareas variables.
La evolución de estas tecnologías plantea nuevas oportunidades para automatizar trabajos físicamente exigentes, aunque también abre interrogantes sobre sus efectos en la organización laboral y la necesidad de capacitar a los trabajadores para interactuar con sistemas robóticos avanzados.

