A solo unos meses de las Elecciones Generales 2026, los principales candidatos presidenciales han intensificado sus actividades proselitistas en Lima y en diversas regiones del país, en un escenario marcado por la incertidumbre política y la alta demanda ciudadana de seguridad, empleo y lucha contra la corrupción.
Este jueves 5 de febrero, figuras como Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Mario Vizcarra (Perú Primero) mantienen agendas llenas de actos masivos, encuentros con dirigentes y visitas a distritos con alta presencia de población vulnerable, buscando consolidar bases de apoyo antes de la primera vuelta electoral. En Lima, Fujimori encabezó un evento denominado “La noche naranja”, donde presentó a sus candidatos a diputados y reforzó un discurso centrado en la seguridad ciudadana y la “mano dura” contra el crimen.
En paralelo, otros aspirantes, como Wolfgang Mario Grozo Costa, del Partido Integridad, han presentado sus planes de gobierno en espacios públicos y programas de televisión estatal, donde destacan propuestas de reforma del sistema de inteligencia, del sistema penitenciario y de la Policía Nacional, así como políticas para educación, salud y migración. Estas propuestas buscan responder a la desconfianza ciudadana hacia las instituciones, producto de años de crisis política y escándalos de corrupción.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) informó que la organización de las elecciones del 12 de abril avanza con la recepción de tachas y la verificación de la lista de ciudadanos seleccionados como miembros de mesa, en un proceso que busca garantizar la transparencia y la participación ciudadana. Mientras tanto, analistas políticos advierten que el debate electoral podría polarizarse entre discursos de “mano dura” y propuestas de reforma institucional, en un contexto de alta expectativa social y de posibles cambios en el panorama político peruano.
