China anunció la eliminación de los aranceles a productos procedentes de 53 países africanos, en un paso que refuerza su influencia económica en el continente y consolida su papel como principal socio comercial de África.
La medida suprime los impuestos a la importación para una amplia canasta de bienes africanos, en particular materias primas agrícolas y productos básicos, con el objetivo de facilitar el acceso de esos países al mercado chino. Pekín enmarca la decisión en su estrategia de “cooperación Sur-Sur” y la presenta como una contribución al desarrollo industrial y a la estabilidad económica del continente.
Con este anuncio, China consolida su posición como socio clave en un momento de creciente competencia con Estados Unidos y la Unión Europea por la influencia en África. Analistas señalan que la eliminación de aranceles puede mejorar los ingresos por exportaciones de los países beneficiados, pero también aumentar su dependencia del mercado chino y reforzar los lazos políticos con Pekín en foros internacionales.

