La Contraloría General de la República inició un proceso de control especial sobre el Terminal Portuario Multipropósito de Chancay (TPMCH), ante presuntas irregularidades en el contrato suscrito con Cosco Shipping y en sus sucesivas adendas. El contralor César Aguilar informó que la revisión abarcará el contrato principal, las modificaciones incorporadas y la forma en que se otorgó la habilitación portuaria, en un proyecto presentado como “megahub” logístico para conectar Sudamérica con Asia.
Aguilar precisó que la intervención se concentrará en cuatro puntos críticos: la exclusividad concedida a Cosco por la Autoridad Portuaria Nacional (APN) pese a tratarse de infraestructura de uso público; la habilitación sin contar con todos los estudios técnicos requeridos; un presunto beneficio indebido al inversionista privado; y el elevado número de adendas que, en la práctica, habrían desnaturalizado el contrato original. Según las estimaciones del órgano de control, las condiciones preferenciales otorgadas habrían generado un beneficio irregular de alrededor de 8 millones de dólares para la empresa.
En paralelo, un informe del Observatorio de Chancay de la Universidad del Pacífico advierte que el desempeño del puerto como hub de transbordo regional no se ha traducido en mejoras significativas para la ciudad. Entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025, el terminal movilizó 286.255 TEU, superó la meta inicial de 200.000 TEU y se ubicó como el cuarto puerto del país en carga contenerizada, con el 46% de su movimiento asociado a transbordos.
El estudio, titulado “Puerto de Chancay en su primer año: conectados al mar, ¿de espaldas a la ciudad?”, revela que, pese al dinamismo comercial (exportaciones por unos 900 millones de dólares e importaciones por 1.194 millones), persisten amplias brechas en servicios básicos y desarrollo urbano. Casi un 30% de los habitantes de Chancay no tiene acceso a agua potable, alcantarillado o internet, y la cartera de 21 proyectos de inversión pública por 820 millones de soles aprobada para acompañar el megaproyecto acumuló al menos siete meses sin ejecución efectiva.
Los investigadores del Observatorio señalan que el puerto ha avanzado en conectividad marítima, recaudación aduanera —casi 940 millones de soles en su primer año— y posicionamiento logístico, pero esos resultados no se reflejan en mejoras en infraestructura urbana, conectividad vial, seguridad ciudadana ni formación laboral. El reto, concluyen, es articular la expansión portuaria con políticas públicas que garanticen que el crecimiento del hub se traduzca en desarrollo inclusivo para Chancay y su entorno, mientras la Contraloría define eventuales responsabilidades administrativas y penales en la estructuración del proyecto.
