La segunda fecha del debate presidencial Perú 2026 reunió este martes 24 de marzo a 12 candidatos, que confrontaron propuestas sobre seguridad ciudadana e integridad pública en una jornada marcada por promesas de “mano dura”, recorte de privilegios políticos y mensajes contra la corrupción.
Candidatos y estructura del debate
Según el esquema del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), los postulantes participaron en cuatro bloques: seguridad y lucha contra la criminalidad, integridad pública y combate a la corrupción, pregunta ciudadana y mensaje final. Los candidatos intervinieron en ternas, con tiempos definidos para exposición, réplica y dúplica, durante un encuentro de alrededor de dos horas y media transmitido en señal abierta y plataformas digitales.
Entre los participantes estuvieron, entre otros, George Forsyth (Somos Perú), Carlos Espá (SíCreo), Carlos Jaico (Perú Moderno), Ricardo Belmont (Una Sola Fuerza), Armando Massé (Perú Federal) y Charlie Carrasco (Juntos por el Perú), quienes alternaron intervenciones con Paz de la Barra y otros postulantes. El formato buscó, según el JNE, garantizar equilibrio en la exposición de propuestas y permitir la comparación directa entre aspirantes con posiciones distintas.
Seguridad ciudadana y “mano dura”
En el bloque de seguridad, varios candidatos plantearon medidas de corte punitivo: restablecer el servicio militar obligatorio, aplicar cadena perpetua para sicarios y corruptos, y sacar a las Fuerzas Armadas a las calles. Charlie Carrasco ofreció fusionar ministerios, eliminar la ATU y la Sutran, restablecer el servicio militar obligatorio y aplicar cadena perpetua a sicarios, además de expulsar en 48 horas a extranjeros en situación irregular.
Paz de la Barra propuso una “gran revolución estatal” basada en la participación ciudadana y llegó a plantear que corruptos y criminales “no tendrán debido proceso ni presunción de inocencia”, así como un programa denominado “Chapa a tu corrupto”. Ricardo Belmont, por su parte, planteó centros de auxilio rápido para prevenir el crimen y “ordenar” el sistema de justicia, al tiempo que llamó a “achicar el Estado” y “moralizar el espíritu” del país.
Corrupción, recorte de privilegios y tecnología
En el bloque de integridad pública, Carlos Espá sostuvo que “el principal problema del Perú es la corrupción” y prometió “secar el pozo” cambiando la estructura del Estado, más allá de los nombres de los funcionarios. Armando Massé ofreció una política de “cero papel, cero coimas”, apoyada en tecnologías digitales para eliminar espacios de “arreglos sobre la mesa”, además de plantear “muerte civil” para quienes toquen el dinero público y un mayor control ciudadano sobre el gasto del Estado.
Charlie Carrasco reiteró que, de llegar al poder, eliminará los privilegios de congresistas y miembros del Ejecutivo, y propuso sancionar el robo de fondos públicos como “traición a la patria”, con cadena perpetua, muerte civil y embargo. En general, los candidatos coincidieron en endurecer penas por corrupción y revisar el financiamiento de los partidos, aunque sin ahondar siempre en mecanismos de implementación o tiempos.
Pregunta ciudadana y mensajes finales
Durante el segmento de pregunta ciudadana, los postulantes respondieron inquietudes sobre empleo, salud, educación y servicios básicos, recogidas previamente por el JNE. La mayoría prometió ampliar la cobertura de salud, mejorar la infraestructura educativa y generar oportunidades para jóvenes, con énfasis en la lucha contra la informalidad, aunque con escasos detalles sobre financiamiento y plazos.
En sus mensajes de cierre, varios candidatos apelaron a la indignación frente a la inseguridad y la corrupción, se presentaron como opciones de “renovación” frente a la vieja clase política y llamaron a participar masivamente en las elecciones del 12 de abril. El ciclo de debates presidenciales continuará con nuevas jornadas en los días siguientes, hasta completar la participación de los 35 aspirantes al sillón de Pizarro.

