Al menos una persona murió y 27 permanecen desaparecidas tras el derrumbe de una enorme montaña de basura en una planta de segregación de residuos en una ciudad del centro de Filipinas, informaron las autoridades locales. El siniestro ha reavivado las críticas a la gestión de los desechos sólidos y a las condiciones de seguridad en instalaciones de tratamiento de residuos del país asiático.
Según la policía, una gran acumulación de basura se desplomó en un centro de segregación de residuos, sepultando a trabajadores y posibles recicladores informales que se encontraban en la zona en el momento del colapso. Los equipos de emergencia confirmaron hasta ahora un fallecido, mientras continúan las labores de búsqueda de al menos 27 personas dadas por desaparecidas entre los escombros.
La estructura colapsada pertenece a un complejo de manejo de residuos de una ciudad ubicada en la región central de Filipinas, una zona densamente poblada donde los vertederos abiertos y la gestión precaria de la basura han sido motivo de preocupación recurrente. Las autoridades no han detallado aún las causas exactas del colapso, pero investigan si hubo acumulación excesiva de desechos y fallas en las medidas de contención y drenaje.
Equipos de rescate, bomberos y personal policial trabajan en el lugar removiendo toneladas de desperdicios con maquinaria pesada y herramientas manuales, en busca de sobrevivientes. Las tareas se complican por la inestabilidad del terreno y por los gases que se desprenden de los residuos, lo que obliga a extremar las medidas de protección para los socorristas.
El Gobierno local ha solicitado apoyo adicional a las autoridades nacionales de gestión de desastres, mientras se abre una investigación para determinar responsabilidades administrativas y posibles incumplimientos de las normas de seguridad. Organizaciones ambientales han pedido que el caso sirva para revisar a fondo el modelo de vertederos a cielo abierto y promover sistemas más seguros y sostenibles de gestión de residuos.

