El Gobierno de Estados Unidos evalúa establecer una presencia permanente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Venezuela, en el marco de la reconfiguración política y de seguridad tras la salida del poder de Nicolás Maduro, según revelaron informes citados por medios internacionales.
De acuerdo con fuentes de inteligencia consultadas por la prensa estadounidense, Washington analiza crear inicialmente un anexo operativo de la CIA, previo a una eventual reapertura formal de la embajada en Caracas. Esta estructura permitiría a EE. UU. mantener contacto directo con autoridades de seguridad venezolanas, actores políticos y sectores clave del país, en un contexto de transición institucional.
La información señala que el objetivo principal de esta presencia sería monitorear la estabilidad interna, evaluar el papel de actores extranjeros como China, Rusia e Irán, y proteger intereses estratégicos estadounidenses, entre ellos el sector energético. Funcionarios de inteligencia han expresado dudas sobre el nivel de cooperación plena del nuevo liderazgo venezolano en estos ámbitos.
Medios internacionales informaron además que el director de la CIA, John Ratcliffe, habría sostenido reuniones en Caracas con autoridades del actual gobierno interino y mandos militares, como parte de los contactos preliminares para definir el alcance de la cooperación bilateral en seguridad e inteligencia.
Desde Washington no se ha emitido una confirmación oficial, aunque voceros del Gobierno han reconocido que todas las opciones están siendo evaluadas en función de la evolución política venezolana. Analistas consideran que una presencia de la CIA marcaría un cambio significativo en la relación bilateral, luego de años de ruptura diplomática y tensiones.
El posible despliegue se produce en un escenario regional sensible, donde Venezuela continúa siendo un punto clave en la geopolítica hemisférica y en la estrategia de seguridad de Estados Unidos en América Latina.

