La administración de Donald Trump anunció la entrada en vigor de nuevos aranceles globales temporales, luego de que la Corte Suprema invalidara gran parte de las tarifas previas impuestas bajo poderes de emergencia. La nueva medida establece un gravamen general de entre 10% y 15% por un período de 150 días, en un intento por mantener la política comercial proteccionista.
La decisión judicial obligó al Ejecutivo a replantear su estrategia arancelaria, generando un nuevo escenario con efectos desiguales para distintos países y bloques económicos.
Países ganadores
Entre los principales beneficiados figuran economías que anteriormente enfrentaban aranceles más elevados:
- China, Brasil e India: pasan de soportar recargos de hasta 50% a un esquema uniforme más bajo, lo que mejora su competitividad en el mercado estadounidense.
- Estas economías emergentes consolidan una ventaja relativa frente a socios tradicionales de Estados Unidos, al reducirse la carga arancelaria efectiva.
Países perdedores
En contraste, los principales perjudicados son aliados estratégicos de Washington:
- Unión Europea, Reino Unido y socios con acuerdos preferenciales: enfrentan ahora un arancel uniforme más alto que el que tenían previamente negociado.
- Países como Colombia pierden ventajas relativas, ya que anteriormente estaban menos expuestos a los gravámenes y ahora compiten en condiciones menos favorables.
- Economías como Reino Unido, Italia o Australia figuran entre las más afectadas por el cambio de reglas.
Impacto y perspectivas
El nuevo esquema arancelario introduce un “reinicio” en las relaciones comerciales de Estados Unidos, pero también incrementa la incertidumbre global. Analistas advierten que la medida podría alterar cadenas de suministro y generar tensiones diplomáticas, especialmente con Europa.
El carácter temporal de los aranceles —sujeto a aprobación del Congreso estadounidense— abre además la puerta a una posible escalada comercial si la medida se prolonga o se endurece en los próximos meses.

