Un nuevo estudio liderado por científicos del University College de Londres (UCL) sugiere que la pérdida de memoria característica del Alzheimer podría estar relacionada con un fallo en la forma en que el cerebro “reproduce” o replay nuestras experiencias recientes mientras descansamos.
En personas sanas, cuando visitamos un lugar o aprendemos algo nuevo, unas neuronas llamadas “células de lugar”, ubicadas en el hipocampo, se activan en una secuencia específica que representa el trayecto o la experiencia. Más tarde, durante el reposo o el sueño, esas mismas células se reactivan en el mismo orden, como si el cerebro estuviera “revisando” el recorrido, un proceso clave para consolidar los recuerdos y fijarlos en la memoria a largo plazo.
En ratones modificados genéticamente para desarrollar placas amiloides, típicas del Alzheimer, los investigadores observaron que este replay sigue ocurriendo, pero de forma desorganizada y caótica. Aunque la frecuencia de las repeticiones es similar a la de los animales sanos, las secuencias neuronales pierden su estructura normal y las células de lugar se vuelven menos estables, lo que se traduce en un empeoramiento claro en tareas de memoria, como encontrar el camino correcto en un laberinto.
Los autores del trabajo, publicado en Current Biology, señalan que estos hallazgos podrían ayudar a diseñar nuevas pruebas de diagnóstico temprano de la enfermedad y a orientar el desarrollo de tratamientos farmacológicos que intenten restaurar el patrón normal de replay en el hipocampo. También refuerzan la idea de que el descanso y el sueño no son solo un estado de “apagado”, sino un momento crítico en el que el cerebro decide qué experiencias se convierten en recuerdos duraderos y cuáles se desvanecen.
