Expertos en salud y medio ambiente han advertido que el comercio global de fauna silvestre está incrementando significativamente el riesgo de transmisión de patógenos de animales a humanos, lo que podría derivar en nuevas crisis sanitarias.
De acuerdo con recientes análisis científicos, el contacto directo y frecuente entre especies silvestres y personas —especialmente en mercados, transporte y condiciones de hacinamiento— facilita la propagación de virus, bacterias y otros microorganismos capaces de cruzar la barrera entre especies.
Este fenómeno, conocido como zoonosis, ha estado detrás de diversas enfermedades emergentes en las últimas décadas, lo que ha llevado a organismos internacionales a reforzar las alertas sobre la necesidad de controlar este tipo de comercio.
Los especialistas señalan que la falta de regulación efectiva, junto con el tráfico ilegal de especies, agrava el problema al exponer a los humanos a animales que no han pasado por controles sanitarios adecuados.
Asimismo, advierten que la pérdida de hábitats naturales y el cambio climático también contribuyen a aumentar estos riesgos, al forzar una mayor interacción entre fauna silvestre y poblaciones humanas.
Frente a este escenario, se hace un llamado a fortalecer las políticas de control, mejorar la vigilancia epidemiológica y promover prácticas sostenibles que reduzcan el contacto de alto riesgo con especies silvestres.

