La Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) recibió entre 2017 y 2019 unos 27 millones de dólares en contratos de patrocinio de Pdvsa y Bandes y movió ese dinero a través de una cuenta en el banco búlgaro Investbank, hoy bajo la lupa de la Fiscalía de Bulgaria por una trama de presunto lavado de hasta 500 millones de euros vinculados a fondos públicos venezolanos.
Patrocinios millonarios y ruta del dinero
De acuerdo con la investigación de Armando.info, los recursos llegaron a la LVBP a partir de convenios de patrocinio firmados con la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y el Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes), en pleno auge del uso político del deporte por parte del gobierno de Nicolás Maduro. Los pagos se canalizaron primero a través del Novo Banco, heredero de la parte “buena” del colapsado Banco Espírito Santo en Portugal, y luego se depositaron en una cuenta de la Liga en Investbank, en Sofía, la capital búlgara.
Documentos de la Fiscalía de Bulgaria revisados por los periodistas sitúan esa cuenta entre las 101 investigadas por participar en un entramado de blanqueo de capitales que habría movido unos 500 millones de euros en dinero público venezolano entre 2017 y 2019. La trama incluye además a la gestora de activos Swiss Latam AG y a la sociedad SP Holding AG SV, con sede en Liechtenstein, que operaban como vehículos para redistribuir fondos desde Investbank hacia otras jurisdicciones.
Transferencias a empresas en medio mundo
Una vez en Europa, los 27 millones de dólares —convertidos a euros— se fragmentaron en al menos 13 transferencias por 19,4 millones de euros hacia empresas en Suiza, Reino Unido, Barbados, Italia, Serbia, Emiratos Árabes Unidos y otros destinos, muchas de ellas ligadas a publicidad, eventos y gestión corporativa. La operación más abultada, por 3,09 millones de euros, se dirigió a Producciones y Espectáculos VIP, C.A., en el Cim Banque de Suiza, compañía encargada de la publicidad de la Serie del Caribe 2019 en Barquisimeto, que recibió además otro giro de 1,35 millones de euros.
Entre los beneficiarios figura también una empresa vinculada al exgrandeliga venezolano Carlos Guillén, quien habría recibido transferencias significativas desde la cuenta búlgara. El reportaje recuerda que el dinero del béisbol venezolano se movía en paralelo a otros flujos sospechosos de Pdvsa y entes estatales, parte del mismo circuito financiero que buscaba evadir controles internacionales a través de bancos de menor perfil en Europa del Este.
Conexiones con la red de Alex Saab
La investigación periodística enlaza estos movimientos con el esquema de negocios atribuido al empresario colombiano Alex Saab, señalado por Estados Unidos como testaferro de Maduro. Un abogado búlgaro, identificado en documentos judiciales como pieza clave en el manejo de cuentas en Investbank, habría administrado simultáneamente fondos de Pdvsa y de clientes ligados al entorno de Saab, incluyendo a Lorenzo Antonelli, cuñado de la esposa del empresario.
Las autoridades búlgaras congelaron alrededor de 158 millones de dólares en cuentas bajo control de ese abogado, tras un pedido de cooperación de Estados Unidos que alertó sobre el origen ilícito de los recursos. Para los fiscales, los fondos del béisbol profesional venezolano aparecen así entremezclados con un submundo financiero donde convergen la clase política venezolana, la mafia local (“mutri”) y segmentos de la oligarquía petrolera rusa.
Impacto para el béisbol venezolano
Aunque la LVBP sostiene que los patrocinios buscaban sostener económicamente la liga en medio de la crisis venezolana, el rastro del dinero por Bulgaria abre interrogantes sobre los controles internos del circuito profesional y la transparencia de sus acuerdos con empresas estatales. Organizaciones de seguimiento anticorrupción citadas en medios especializados advierten que el deporte se utilizó como canal simbólico y operativo para legitimar flujos de dinero de origen público que terminaron insertados en esquemas globales de lavado.

