El portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln arribó a Oriente Medio en las cercanías de Irán, en medio de un reforzamiento de la presencia militar de Estados Unidos en la región, informó la prensa internacional y medios especializados.
Según los reportes, la llegada del grupo de ataque, que incluye destructores y aeronaves de combate, coincide con un aumento de tensiones entre Washington y Teherán, en un contexto geopolítico marcado por advertencias mutuas y despliegues de fuerzas. Hasta el momento, no se han registrado acciones militares directas, aunque la flota se encuentra dentro del alcance de posibles misiles iraníes.
La Casa Blanca, a través de declaraciones de funcionarios, ha descrito el movimiento como parte de una estrategia de disuasión ante lo que considera amenazas y actividad militar iraníes, sin descartar otras medidas de presión. Paralelamente, informes señalan que el desplazamiento de este portaviones y otros activos forma parte de un mayor despliegue de capacidades del Departamento de Defensa en Oriente Medio.
En respuesta a estas maniobras, grupos aliados de Irán han lanzado llamados a prepararse para enfrentamientos, reflejando la alta alerta regional y la preocupación por un posible escalamiento del conflicto.

