El Real Madrid afronta un mes de marzo clave en el que se juega buena parte de la temporada 2025-26, con una agenda marcada por la eliminatoria de la Liga de Campeones ante el Manchester City y compromisos ligueros de alto riesgo que pueden definir su futuro en ambas competiciones. El equipo dirigido por Álvaro Arbeloa llega a esta fase con dudas, tras encadenar dos derrotas consecutivas en LaLiga que lo han alejado de la pelea por el liderato.
Champions y Liga, sin margen de error
El conjunto blanco tiene por delante la ida y la vuelta de los octavos de final de la Champions frente al Manchester City, el 11 y 17 de marzo, duelo que decidirá si el 15 veces campeón de Europa continúa en su torneo o firma una eliminación prematura. A ello se suma un calendario liguero exigente, en el que cualquier nuevo tropiezo puede complicar aún más sus opciones en el campeonato doméstico.
Derbi madrileño como cierre de un mes frenético
Para cerrar este tramo antes del parón internacional, el Real Madrid disputará en el Santiago Bernabéu un derbi de alta tensión frente al Atlético de Madrid, finalista de Copa y verdugo liguero en la primera vuelta con un contundente 5-2 en el Metropolitano, entonces con Xabi Alonso en el banquillo merengue. El club confía en llegar a ese encuentro vivo en las dos competiciones, consciente de que un tropiezo ante el Atlético, unido a un posible pleno del FC Barcelona, podría alejarlo todavía más de la lucha por el título de Liga.
En el seno de la entidad se asume que, si el equipo sale reforzado de este mes, abril y mayo seguirán siendo de máxima exigencia, con un probable Clásico en el que se podría decidir el campeonato liguero. Por ello, marzo se perfila como el momento en que el Real Madrid debe reaccionar para evitar que la temporada quede sentenciada antes de tiempo.

