El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que este martes será “el día más intenso de ataques dentro de Irán” desde que Washington inició, hace diez días, su campaña militar conjunta con Israel contra el régimen de Teherán. El jefe del Pentágono señaló que se espera una concentración sin precedentes de bombardeos aéreos y misiles sobre objetivos militares iraníes a lo largo de la jornada.
“Hoy volverá a ser nuestro día más intenso de ataques dentro de Irán”, declaró Hegseth en una conferencia de prensa en la sede del Departamento de Defensa, al detallar la fase actual de la operación. El funcionario aseguró que Irán “está aislado y perdiendo significativamente” y sostuvo que el ritmo de lanzamiento de misiles por parte de Teherán se ha reducido en las últimas horas, aunque continúan los ataques iraníes con drones y cohetes contra Israel y bases estadounidenses en la región.
Medios internacionales destacan que la nueva oleada de bombardeos incluye blancos vinculados a la Guardia Revolucionaria, infraestructura militar, depósitos de combustible y nodos de comunicaciones, en varios puntos del territorio iraní.
El anuncio de Hegseth llega en un contexto de máxima tensión, después de que la Guardia Revolucionaria advirtiera que será Irán quien decida cuándo termina la guerra y amenazara con extender el conflicto si continúan las agresiones estadounidenses e israelíes. Desde Teherán, el Ministerio de Exteriores ha reiterado que no ve espacio para un alto el fuego mientras siga los bombardeos y ha prometido una “respuesta aplastante” a los ataques sobre su territorio.
Analistas citados por la prensa estadounidense y europea alertan de que un aumento tan concentrado de la presión militar eleva el riesgo de errores de cálculo y de que el conflicto termine arrastrando a más actores de Medio Oriente, con impacto directo en la seguridad regional y en los mercados energéticos internacionales.

