Un informe de seguridad divulgado este lunes advierte que Europa enfrenta una “era prolongada de confrontación”, impulsada por la agresividad de Rusia, amenazas híbridas y una percepción creciente de que el liderazgo de Estados Unidos en defensa regional podría debilitarse. El llamado surge en el marco de preparativos para la 62ª Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC 2026), que reunirá a líderes mundiales para abordar desafíos geopolíticos y de seguridad colectiva.
El análisis destaca un aumento de ataques cibernéticos, sabotajes y presiones políticas, así como la necesidad de fortalecer la autonomía de defensa europea. Expertos señalan que la disminución de la percepción de Estados Unidos como garante principal de seguridad ha impulsado a la Unión Europea a definir estrategias propias de colaboración militar y de disuasión.
Entre las recomendaciones del informe figura la consolidación de bloques de cooperación estratégica —incluyendo Francia, Alemania, Polonia y Reino Unido— así como un impulso renovado a la expansión de la OTAN y la integración de políticas de defensa industrial. El documento subraya que el conflicto entre Rusia y Ucrania sigue siendo un factor clave en la agenda de seguridad europea, con repercusiones en estabilidad política, económica y social.
Asimismo, en Asia se observa preocupación por el retroceso de libertades democráticas en algunas regiones y la importancia de procesos electorales que puedan replantear equilibrios de poder, en medio de tensiones políticas internas y relaciones exteriores complejas.
