La extorsión ya alcanza al 25% de los peruanos, supera los 6 millones de afectados y se está desplazando desde Lima hacia regiones del interior y zonas rurales, según el más reciente reporte del Observatorio del Crimen y la Violencia del BCP.
El estudio indica que una de cada cuatro personas mayores de 18 años dijo haber sido víctima o conocer a alguien que sufrió extorsión en los últimos tres meses, una proporción que se ha mantenido alta entre fines de 2024 y el mismo periodo de 2025. Lima sigue siendo el principal foco, pero la incidencia muestra un crecimiento sostenido en el centro, sur y oriente del país, así como en áreas rurales donde la presencia del Estado es más débil.
El informe también registra un cambio en el perfil socioeconómico de las víctimas: mientras la extorsión se reduce en los niveles A y B y se mantiene en el C, se incrementa con fuerza en los sectores D y E, donde pasó de 15% a 20% en un año. Los investigadores vinculan este desplazamiento con la expansión de redes de crimen organizado hacia ciudades intermedias, corredores viales y actividades informales como el transporte, el comercio minorista y la construcción.
Pese al aumento de denuncias, el número de personas privadas de libertad por extorsión se ha mantenido prácticamente estable, lo que revela serias limitaciones en la investigación y sanción de estos casos. El reporte advierte que esta baja efectividad alimenta la sensación de impunidad y desincentiva la denuncia, creando un círculo vicioso que facilita la expansión del delito a nuevos territorios y sectores sociales.
El documento alerta además sobre el avance paralelo de las estafas telefónicas y por internet, que ya afectan al 27% de la población adulta —más de 6,6 millones de personas—, con una incidencia especialmente alta en Lima y un fuerte salto en la zona centro del país. Los autores plantean la urgencia de políticas integrales que combinen persecución penal, regulación de servicios de comunicación, protección a víctimas y programas de prevención comunitaria en las áreas más golpeadas.

