Extorsionadores detonaron explosivos a distancia contra un bus de transporte público en Lima, utilizando tecnología avanzada como drones para colocación y detonación remota, en un caso de «extorsión 3.0» que genera alarma nacional. El ataque, reportado en redes sociales, forma parte de la escalada de violencia en distritos como San Luis y Ate, donde bandas emplean dinamita con control remoto vía radiofrecuencia o celulares para cobrar cupos a transportistas.
Los delincuentes dejan artefactos con temporizadores, malamecha o detonadores por vibración/celular, activados a distancia para maximizar impacto sin riesgo directo; en enero de 2026, se reportan múltiples incidentes, incluyendo un bus de la línea 50 en San Juan de Lurigancho (9 de enero) y pollerías en Ancón. En Comas, un extorsionador de 18 años murió el 11 de enero al detonar accidentalmente dinamita destinada a un negocio, evidenciando la sofisticación creciente.
La PNP vincula estos ataques a bandas como «Los Chuckys – Nueva Generación» y «Tito», responsables del 25% de incrementos en Lima; transportistas exigen medidas drásticas ante paros planeados, pese al estado de emergencia. Casos similares incluyen explosivos en Trujillo (2025) y trampas antiextorsionadores en Arequipa. Autoridades llaman a denuncias anónimas al 165.
