El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó que la economía peruana crecerá 2,7% en 2026, superando el promedio de América Latina, estimado en 2,3%, en un contexto marcado por la incertidumbre política interna y la desaceleración global. De acuerdo con el organismo multilateral, el desempeño del Perú estará sostenido por la recuperación de la inversión privada, el impulso de grandes proyectos mineros y el dinamismo del consumo interno, pese a los riesgos asociados a la inestabilidad institucional y al calendario electoral.
El análisis del FMI coincide con las proyecciones de bancos y entidades financieras que ubican el crecimiento del PBI peruano en un rango de entre 2,6% y 3,6% para este año, respaldado por la mejora de sectores como comercio, servicios y construcción. Estas estimaciones se suman a los indicadores adelantados difundidos por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que muestran una aceleración de la demanda eléctrica de 3,9% interanual en enero de 2026, señal de un inicio de año con mayor actividad productiva.
Especialistas advierten, no obstante, que el escenario sigue siendo frágil y que el país requiere garantizar estabilidad política, reglas claras para la inversión y una adecuada gestión fiscal para consolidar la recuperación. En ese sentido, recomiendan aprovechar el contexto de crecimiento moderado para avanzar en reformas que fortalezcan la institucionalidad y reduzcan la informalidad, una de las principales trabas para el desarrollo económico sostenido.

