La Fórmula 1 anunciará un cambio reglamentario clave para la temporada 2026: la prohibición total del uso del alerón móvil (DRS) durante las salidas en parado, con el fin de prevenir accidentes en la primera curva. Esta medida surge de preocupaciones expresadas por pilotos como Oscar Piastri, Pierre Gasly y Esteban Ocon, quienes advirtieron que las nuevas unidades de potencia —sin el MGU-H— podrían generar caídas de turbo y velocidades desiguales, convirtiendo las largadas en un «desastre».
El ajuste responde a pruebas en Sakhir, donde equipos como Ferrari y Haas detectaron riesgos: con neumáticos y frenos fríos, activar el DRS en la recta de salida elevaría velocidades excesivas antes de la frenada, aumentando colisiones. Ahora, los pilotos deberán mantener el turbo acelerado unos 10 segundos para minimizar lags, conservando energía manualmente en la primera vuelta.
La Comisión de F1, con equipos y la FIA, acordó esta norma tras debates sobre el «modo recto» y el «lift and coast», que complican adelantamientos y salidas con baterías limitadas. Ferrari fue el único en oponerse inicialmente, pero el consenso priorizó la seguridad ante la eliminación del MGU-H y motores más eficientes.
Se espera impacto en el GP de Australia (8 de marzo), primera carrera de 2026 con 11 equipos, incluyendo Cadillac. Pilotos deberán adaptar estrategias para evitar sobrecargas en baterías y turbos en condiciones frías.

