El Gobierno de José Jerí prepara un decreto legislativo que modificará el Código de Ejecución Penal para crear un nuevo régimen penitenciario “más duro”, que incluye el rapado obligatorio del cabello de los internos, el uso de uniformes y mayores restricciones a visitas y horas de patio en todas las cárceles del país.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Walter Martínez, explicó que la norma, próxima a publicarse en el marco de las facultades legislativas en seguridad ciudadana, establecerá “medidas estrictas sobre el comportamiento” de los cerca de 104.000 reclusos a nivel nacional, con el objetivo declarado de “recuperar el principio de autoridad” en los penales.
Medidas clave del nuevo régimen
Según detalló Martínez, el decreto contemplará:
• Rapado de cabello para todos los internos hombres, por razones de salubridad y seguridad, al haberse detectado que algunos ocultan armas u objetos prohibidos en el cabello largo.
• Uso obligatorio de uniformes estandarizados, con la finalidad de eliminar jerarquías internas y reforzar la idea de que “todos son tratados por igual” dentro de los establecimientos penitenciarios.
• Restricciones a las visitas, horas de patio y tránsito por pasadizos y escaleras, al haberse identificado que esos momentos son aprovechados para coordinar delitos o ingresar objetos ilegales.
• Despertar general a las 6:00 a.m. para entonar el Himno Nacional como parte de la disciplina interna.
El ministro precisó que el rapado no se aplicará a las mujeres privadas de libertad.
Martínez rechazó que se trate de una copia del modelo carcelario de Nayib Bukele en El Salvador y sostuvo que las medidas responden a criterios propios de salud y seguridad penitenciaria.
El titular de Justicia informó que, como parte del reordenamiento ya en marcha, se han realizado más de 824 traslados de reclusos considerados de alta peligrosidad a penales de máxima seguridad como Challapalca (Tacna), Yanamayo y Cochamarca (Pasco), así como Ancón I (Lima), mientras que internos de menor peligrosidad permanecen en Lurigancho.
Una de las figuras trasladadas es Erick Moreno Hernández, alias “El Monstruo”, líder de la organización criminal Los Injertos del Norte, quien fue mostrado con el cabello rapado y uniforme naranja, como ejemplo del nuevo esquema de control.
El ministro también defendió la creación de la nueva Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (Sunir) en reemplazo del INPE, asegurando que se trata de “un cambio estructural y no solo de nombre”, cuyo funcionamiento se desarrollará en directivas y protocolos específicos.
