Un grupo de privados de libertad recluidos en el Internado Judicial Rodeo I, ubicado en el estado Miranda, inició una huelga de hambre como medida de protesta para exigir respeto a sus derechos fundamentales, denunciar presuntas irregularidades en sus procesos judiciales y solicitar la revisión de sus casos.
Familiares y allegados de los internos informaron que la medida fue adoptada de forma pacífica por varios reclusos que aseguran encontrarse en condiciones de indefensión jurídica, así como enfrentar retrasos procesales y falta de garantías para un debido proceso.
Entre los internos que participan en la protesta se encuentra el ciudadano libanés Said Awada, quién fue acusado en Venezuela de presuntos delitos relacionados con terrorismo y mercenarismo, cargos que su entorno rechaza, calificando el proceso como injusto.
De acuerdo con la información suministrada por allegados a los reclusos, la huelga de hambre busca llamar la atención de las autoridades competentes, organismos de derechos humanos nacionales e internacionales, así como de la comunidad internacional, para que se revisen los expedientes judiciales y se garantice el respeto al debido proceso.
Familiares manifestaron además su preocupación por el estado de salud de los internos que participan en la protesta, especialmente ante el riesgo que representa una huelga de hambre prolongada.
Los allegados solicitaron a las autoridades penitenciarias, al sistema judicial venezolano y a organismos defensores de derechos humanos que intervengan de manera urgente para evaluar la situación dentro del penal y atender las demandas planteadas por los reclusos.
¿Qué está pasando dentro del penal? ¿Por qué los detenidos han decidido recurrir a una medida tan extrema?
Mientras aumentan las denuncias, hasta el momento las autoridades venezolanas no han emitido un pronunciamiento oficial detallado sobre lo que ocurre dentro de El Rodeo I.
