Una investigación preliminar del ejército de Estados Unidos señala que el bombardeo contra una escuela en el sur de Irán habría sido producto de un error de identificación del objetivo militar, lo que provocó una de las mayores tragedias civiles registradas en el actual conflicto en Medio Oriente.
El ataque ocurrió el 28 de febrero de 2026 en la ciudad de Minab, cuando un misil —presuntamente un Tomahawk— impactó contra una escuela primaria durante la jornada escolar. El bombardeo dejó más de 160 muertos, la mayoría niños, según datos citados por funcionarios y reportes de medios internacionales.
De acuerdo con fuentes vinculadas a la investigación militar estadounidense, el ataque se habría producido porque las fuerzas armadas utilizaron información de inteligencia desactualizada para identificar los objetivos. Los registros señalaban que el edificio formaba parte de un complejo militar cercano, aunque en años recientes había sido separado y convertido en una institución educativa.
Las primeras conclusiones indican que el objetivo real del ataque era una instalación vinculada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, situada en las proximidades del colegio. Sin embargo, la falta de verificación de los datos provocó que el misil impactara directamente contra el centro educativo.
El Pentágono confirmó que la investigación continúa y evitó ofrecer conclusiones definitivas mientras se analizan las circunstancias del ataque. Funcionarios estadounidenses han reiterado que sus fuerzas no atacan deliberadamente objetivos civiles, aunque reconocen que el incidente podría estar relacionado con un fallo en el proceso de identificación del blanco.
El caso ha generado fuertes críticas internacionales y demandas de explicaciones en el Congreso estadounidense, mientras organizaciones humanitarias advierten que, de confirmarse la responsabilidad, el ataque podría constituir una grave violación del derecho internacional humanitario.

