La Guardia Revolucionaria iraní aseguró en la madrugada de este lunes que cualquier ofensiva contra Jark, uno de los principales epicentros de su industria petrolera, desencadenará un fuerte impacto sobre el mercado energético global. El comunicado subraya que, tras las medidas militares de Teherán sobre el tránsito en el estrecho de Ormuz, el precio del barril de crudo ya ha superado los 100 dólares, y advierte de consecuencias aún más severas si se amplían los ataques.
Las autoridades iraníes enmarcan esta advertencia en su respuesta a la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel, a la que acusan de poner en riesgo la seguridad de las rutas marítimas por las que se exporta una parte sustancial del petróleo mundial. En este escenario, Teherán recalca que un ataque directo a Jark alteraría “la ecuación” de precios y suministro, incrementando la volatilidad y las presiones inflacionarias en las principales economías importadoras de energía.
Analistas energéticos han señalado que la eventual escalada sobre la isla, situada en el noreste del golfo Pérsico y clave para las exportaciones de crudo iraní, elevaría el riesgo de una crisis energética global con repercusiones sobre el transporte marítimo, los seguros y la estabilidad de los mercados financieros. Las advertencias de Irán se suman a un escenario de creciente incertidumbre en torno al conflicto en Oriente Medio y refuerzan el temor a que el petróleo pueda encaminarse hacia niveles significativamente superiores a los actuales si no se logra contener la tensión.

