La localidad mexicana de Jalostotitlán, en el estado de Jalisco, cerró su tradicional Carnaval taurino con una corrida de postín que registró un lleno en los tendidos y confirmó el buen momento del ciclo en el arranque de la temporada americana.
La tercera y última corrida del serial reunió al rejoneador navarro Guillermo Hermoso de Mendoza y a los matadores mexicanos Ernesto Javier “Calita” y Diego San Román, anunciados con seis toros de la ganadería San Mateo, uno de los hierros más reconocidos de México. El atractivo del cartel, que combinaba la figura española del rejoneo con dos de los nombres al alza del escalafón azteca, contribuyó a que la plaza presentara un ambiente de fiesta y expectación desde primeras horas de la tarde.
De acuerdo con portales taurinos especializados, Jalostotitlán se ha consolidado en los últimos años como una de las plazas más importantes del circuito mexicano de invierno, capaz de reunir a primeras figuras y ganaderías de prestigio en fechas carnavaleras. El cierre de este año mantenía la línea de ediciones anteriores, en las que el coso jalisciense ha visto triunfos sonados de toreros como Isaac Fonseca o Diego Silveti frente a encierros de buena nota.
El encierro de San Mateo llegó bien presentado, dentro del tipo de la casa, y con expectativas elevadas por los antecedentes de la ganadería en esta misma plaza y en otras ferias del país. Crónicas recogidas por medios taurinos subrayan que varios ejemplares ofrecieron opciones para el lucimiento, con embestidas prontas y repetidoras, aunque también hubo toros más reservones que exigieron oficio y firmeza a la terna.
En conjunto, el balance ganadero se considera positivo, con toros que permitieron ver pasajes de toreo templado y momentos de conexión intensa con los tendidos. La combinación de la lidia a pie con el rejoneo añadió variedad al espectáculo y mantuvo el interés del público durante toda la función.
La plaza registró un lleno absoluto, con un público que respondió tanto al tirón del cartel como a la tradición del Carnaval de Jalostotitlán, una cita que va ganando peso en el calendario taurino de inicios de temporada. Los aficionados destacaron el ambiente festivo en los alrededores del coso y la organización del serial, que ha logrado mantener un nivel competitivo en el contexto de la oferta taurina mexicana.
Especialistas consideran que este ciclo se ha consolidado como escaparate para toreros nacionales y extranjeros que buscan rodaje antes de las grandes ferias de primavera en España y Francia, así como para ganaderías que desean refrendar su prestigio en plazas de categoría. El buen resultado de la presente edición refuerza la posición de Jalostotitlán en ese mapa y anticipa que el Carnaval continuará siendo un punto de referencia en próximas temporadas.

