La inteligencia artificial atraviesa el corazón del cine y la televisión y promete reconfigurar la industria en esta década, con cambios profundos en los procesos creativos, el empleo y el reparto del negocio audiovisual.
Un informe de McKinsey citado por Infobae señala que la IA ya se integra en etapas clave del desarrollo, la producción y la posproducción, desde la escritura asistida de guiones hasta la planificación de rodajes y la generación de efectos visuales. Los sistemas de IA permiten recrear localizaciones virtuales, acelerar la filmación y automatizar tareas como la edición, el doblaje y la localización, lo que reduce tiempos y costos, especialmente en proyectos con alto volumen de efectos.
El estudio advierte que la automatización de tareas técnicas y repetitivas podría transformar o eliminar una parte significativa de los empleos en cine, TV y animación en los próximos años. Los puestos más expuestos incluyen áreas como efectos visuales, animación, edición, modelado 3D y ciertas labores de posproducción, mientras que surgen nuevos perfiles híbridos que combinan competencias creativas con manejo de herramientas de IA.
Expertos y sindicatos muestran preocupación por el impacto de la IA en la autoría y la autenticidad de las obras, ante la posibilidad de que algoritmos generen imágenes, voces o guiones a partir de grandes bases de datos. Los errores, sesgos y “alucinaciones” de estos modelos podrían reforzar estereotipos o distorsionar la representación de colectivos, por lo que se reclama regulación y supervisión humana obligatoria antes de estrenar contenidos generados o retocados con IA.
La consultora estima que, en un escenario de adopción amplia, la IA podría intervenir en hasta un 20% del gasto total en contenido original en Estados Unidos para 2030 y redistribuir alrededor de 60.000 millones de dólares anuales en ingresos. Según el análisis, el valor tenderá a desplazarse hacia los estudios y plataformas que adopten antes estas tecnologías y sepan integrarlas en su modelo de negocio, mientras quedarán rezagados quienes se resistan al cambio o dependan de procesos tradicionales.
Las huelgas recientes de guionistas y actores en Hollywood ya incorporaron cláusulas específicas sobre el uso de IA, buscando garantizar créditos, compensaciones y límites claros a la sustitución de trabajo humano. Al mismo tiempo, grandes estudios y plataformas de streaming experimentan con herramientas de predicción de audiencia y personalización de contenidos, tratando de aprovechar la tecnología sin detonar una ruptura definitiva con los gremios que sostienen la industria.

