Agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos abatieron a tiros a un joven de 20 años que intentó ingresar armado a Mar-a-Lago, la residencia del presidente Donald Trump en Palm Beach, Florida, en la madrugada del domingo 22 de febrero de 2026. El incidente ocurrió alrededor de la 01:30 hora local, sin que Trump ni su familia estuvieran presentes en el lugar.
El intruso fue detectado en la puerta norte de la propiedad portando lo que parecía una escopeta y un bidón de combustible, según un comunicado oficial del Servicio Secreto. Agentes federales y un oficial del Sheriff del Condado de Palm Beach le ordenaron dejar las armas; el joven dejó el bidón pero apuntó con la escopeta, lo que provocó una respuesta letal inmediata. Murió en el acto, y su identidad se mantiene reservada hasta notificar a la familia; se reporta como originario de Carolina del Norte y posiblemente desaparecido previamente.
Los agentes involucrados han sido retirados temporalmente del servicio mientras el FBI y autoridades locales investigan el suceso, incluyendo revisión de cámaras de vecinos. No se reportan heridos adicionales ni amenaza activa, pero el episodio revive temores por la seguridad de Trump tras atentados en 2024. Trump, quien suele pasar fines de semana en Mar-a-Lago, permanecía en Washington para reuniones oficiales.
Este incidente se suma a intentos previos contra el presidente: en 2024, un francotirador se ocultó cerca durante un golf y un atentado en Butler dejó un muerto y heridas. La Casa Blanca no ha emitido comentarios oficiales hasta el momento.


