El Gobierno de México anunció el envío de un segundo cargamento de ayuda humanitaria a Cuba, como respuesta a la severa crisis económica y energética que atraviesa la isla.
El envío, compuesto por más de 1.100 toneladas de alimentos, incluye productos esenciales como frijoles y leche en polvo, transportados por buques de la Armada mexicana. La operación forma parte de una política de cooperación regional impulsada por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Las autoridades mexicanas confirmaron que esta asistencia da continuidad a un primer envío realizado semanas atrás, en un contexto marcado por apagones prolongados, escasez de combustible y limitaciones en servicios básicos dentro de Cuba.
Pese a la magnitud de la ayuda, el gobierno mexicano descartó el envío de petróleo, debido a posibles sanciones internacionales, especialmente en el marco de las restricciones comerciales impulsadas por Estados Unidos.
La crisis energética en la isla ha generado interrupciones de hasta 20 horas en el suministro eléctrico diario, afectando gravemente la actividad económica y la vida cotidiana de la población, en un escenario que continúa generando preocupación en la región.

